"¿Cuánto falta para llegar a cualquier lugar?"
Llegué hasta el final, hasta donde me dejaste, hasta donde pude... Ya no doy más, y creo que quedará en una de esas historias que solo se imaginan pero nunca se hacen realidad, y tal vez así es mejor. Tal vez no hubiéramos soportado la cotidianidad de que dejaras la tapa del baño levantada, que tuvieras una de tus reacciones fascistas frente a un indigente en la calle, o que nos sonrojáramos al pagar la cuenta por mitades, porque sabes que gano más que tú y yo sé que andas sin un peso.
Te imaginaba más listo, pero qué poco sabes de querer.
Y en efecto, ya me quedé sin lágrimas, ya no hay modo de llorarte más. Definitivamente necesitas de alguien más simple en tu vida, alguien que no replique y no te ponga en jaque, una ficha más de tu ajedrez, no un contrincante, alguien controlable, callado y bonito que resulte ser un bonito accesorio en tu vida. No será difícil de encontrar, ya lo verás.
Yo seguiré andando por ahí, pateando latas vacías y ejercitando el cuerpo, el alma y el cerebro.
martes, 10 de marzo de 2009
sábado, 7 de marzo de 2009
Riceboy Sleeps
We filled our pockets with dry leaves,
Made leafy pillows and lay down
Beneath the cinnamon tree.
We staired up at the sun with our eyes closed
And saw the dust in the air turn into fireflies.
We lay with the day.
The wind snuck into the cracks of our sleeves,
And played songs in our ears.
I used to watch you sleeping…
Made leafy pillows and lay down
Beneath the cinnamon tree.
We staired up at the sun with our eyes closed
And saw the dust in the air turn into fireflies.
We lay with the day.
The wind snuck into the cracks of our sleeves,
And played songs in our ears.
I used to watch you sleeping…
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